La otra pandemia: el analfabetismo funcional desidioso.

Por Carlos Rubio Orea

No se si comenzar a escribir o si sería más prudente encender la cámara y grabar un vídeo.

Lo primero no llegará a casi nadie, y lo segundo requiere de un bailecito inicial para captar la atención y conseguir más "likes". ¡Buff, qué pereza!

Ya nadie se molesta en leer. Es una plaga, o una pandemia, llámalo equis. Pero ya no libros, revistas, o periódicos. La gente ya no lee ni su correo electrónico. Los mensajes de Whatsapp, si son muy largos, tampoco. Mejor una nota de voz. ¿Acaso no saben? En teoría sí, pero les da pereza. ¡Buff, cuántas letras! Es el analfabetismo funcional desidioso: incapacidad de un individuo de emplear eficientemente sus habilidades de lectura, escritura y cálculo en tareas comunes o cotidianas, no por desconocimiento, sino por pereza.

A partir de este párrafo ya puedo escribir lo que quiera - ¡Nadie lo va a leer! Ya es el cuarto, y el anterior tenía 8 líneas. Aquí no va a llegar "ni el Tato".

Para muestra un botón: envío un correo electrónico con instrucciones precisas a un grupo de personas. Me molesto en dedicar un buen rato a organizar la redacción, priorizar, escoger los términos precisos, no repetirme, y releer y releer hasta quedar satisfecho. ¿resultado? La mitad no abren el correo (no sea que lo tengan que leer). La otra mitad lo abre, y se dividen entre los que leen solo el primer párrafo y ya deciden que no va con ellos, los que leen en diagonal, los que se saltan palabras y les que posponen su lectura para un momento en el que estén más tranquilos (es que justo ahora me pillas con Netflix y estoy muy liao...)

Pero no todo el mundo es así, no seamos injustos. Hay quien te responde. En su respuesta te pregunta justo por aquello que has explicado pormenorizadamente en el párrafo tercero - "perdón, no llegué ahí" - tranquilo, no pasa nada, ya estoy acostumbrado.

Luego está el que no quiere hacer cuentas. Por ejemplo - esto cuesta "tanto" y sobre esta cantidad te haría un 10% de descuento - y te responde: "y entonces cuánto sería?" ¡Hombre por Dios! A estas alturas, ¿no sabes calcular un porcentaje, o al menos usar la calculadora, o es que no quieres molestarte, y prefieres que te lo calcule yo? ¡Buff, qué pereza!

Pero lo hay aún peor: una persona me escribe un mensaje telegráfico preguntando catorce cosas, todas ellas ya explicadas en un texto de referencia que no se ha molestado en leer. No importa. Le respondo ampliamente a todo. A los dos días me escribe de nuevo, en una sola línea: "podrías responderme, por favor?" Le contesto: "Te respondía hace dos días" Su respuesta final "Disculpa, no había consultado el correo. Ya lo tengo, luego lo leo" - y nunca más se supo. No lo leyó, seguro. Era demasiado largo.

Y para terminar me reservo lo peor de todo. ¡Creo que me he contagiado! Me está dando una pereza horrible seguir escribiendo, esto es mucho trabajo. Voy a buscar un vídeo de Youtube y os lo pego aquí, y ya si eso os lo miráis cuando queráis. Y no me pongáis comentarios que me los tengo que leer e igual hasta responderlos, ¡Buff, qué pereza más grande! Me voy a tumbar un ratito a ver una serie, y con un poco de suerte lo mismo me duermo.